El Señor llamado Salvador habla al oído a Oliveira.
Sabes que el viaje es largo, infinito. Tendremos que atravesar los puentes de cuerda floja que tendieron los demonios.
Sus alas se desdoblan.
Estamos aquí solo tu y yo. Nos han dejado solos para convertirnos en espuma.
(Ygdrasil
Oliveira, se detiene en un puente cerca de un lugar imaginario. Es un
abismo. Un gran mar con rocas salientes y afiladas.Toma entre sus manos
las alas del Señor llamado Salvador).
-¿ Morirás conmigo como no viviste?
Sabes
que el amor no existe, pero que esta es la única forma de hacer que
algo vuelva a nacer, nuestro corazón es un niño que no soporta
soledades. Nos herimos mucho, nos quedamos solos para ser la carne de un
hombre que no recordamos, nos han violado, nos han herido en el sexo
como a todos los solitarios. Escapamos de la casa sin escapar, como
niños a hurtadillas. Eras muy niño para entenderlo, para entender lo que
era eso y poder escapar de las garras del sujeto que penetraba poco a
poco la inocencia.
-¿Somos inocentes?
Completamente culpables de la inocencia. Pero la inocencia no salva Ygdrasil. Has atravesado el primer puente. ¿ Morirás conmigo como no viviste? Repetiremos en nuestro oído tres veces más antes del final. Como dictan las buenas costumbres. Mis alas son tuyas, solo tu sabes si podrán soportar la caída, solo tu puedes tejer en la caída el paracaídas que nos salve del suelo.
Completamente culpables de la inocencia. Pero la inocencia no salva Ygdrasil. Has atravesado el primer puente. ¿ Morirás conmigo como no viviste? Repetiremos en nuestro oído tres veces más antes del final. Como dictan las buenas costumbres. Mis alas son tuyas, solo tu sabes si podrán soportar la caída, solo tu puedes tejer en la caída el paracaídas que nos salve del suelo.
-No quiero. no puedo.
Son unos doce metros.
(Arroja la carta al suelo)
(Arroja la carta al suelo)
-¿Por qué me cambiaron? ¿Por que me quedé solo tanto tiempo? ¿Dónde estabas tú?
No
debiste tratar de ser yo, no debiste nada, no debías vigilar la cuerda
ni el nudo. Ni atarte a tu propio destino. ¿Eres capaz? Capaz de matar
el tiempo. ¿Capaz de comprometerte en algo?
-¿No
me dejarás solo? me lo prometiste. Vete a la mierda, vete al carajo,
esto tuve que hacerlo siempre, desde que rompimos el primer acuerdo;
desde que nos mentimos con tanta fascinación como para querer seguir
respirando.
Es la puta Soledad.
-¿Eres capaz de ver la luz?
Sígueme.
Sígueme.
¿ Vivirás conmigo como no moriste?
-¿ Morirás conmigo como no viviste?
......

No hay comentarios:
Publicar un comentario