viernes, 28 de febrero de 2014

Dilema (o carta para la ausencia)



Dilema (o carta para la ausencia)

A Gregorio Cruz




No-es-que-no-me-guste-es-que-te-extraño.

Mirando la silla tan sola y soleada.

Duele más que los espacios blancos

el vació que intentas llenar todos los días

-desde la cocina-

miro afuera y digo:

"¿como estará?"

(Y le cuento un cuento a tu sombra de las tres de la tarde).

Pero siempre sigo,

preguntándote si será prudente dejar aquel hueco vació

cuando vas al siguiente

a aquel otro vació que proclama tu presencia:

-tu Corazón vacilante que no soporta soledades-.

Estas aquí y estas allá en ningún sitio.

Do quiera que vallas duele más el eco

las resonancias de luces, reflejo-recuerdo;

¿porqué no te gusta irte sin despedirte?

Tu adios es la resonancia del eco

-Ni siquiera el eco-






A donde quiera que vas siempre quedas,

tratando de llenar abismos.

Miro afuera y digo,

¿Dónde estarás?

¿Donde estará?

el infinito amor de tu presencia.











No hay comentarios:

Publicar un comentario