viernes, 3 de enero de 2014

Lo que no pudo el sol.



Foto: Vladimir Borowicks


Lo que no pudo el sol.

.
Revuelto

hasta la médula espinal

-converso-

y me vuelvo a tus ojos.

Procuro no enamorarme

el amor es un vicio;

y yo tan borracho de algo que no existe.

Éste alcohol

no me enamora,

ni cura,

ni devora...

Te digo:

Por qué no me quemas, por qué no pasas de una vez tus manos por mi torso y te callas de una vez; me dices: "no quiero lastimarte, lastimarnos". Hablando por ambos, como si importara en algo el significado real, como si de verdad me lastimaras, como si no quisiera estar, como todo, como lo que quiero....
(Y viene la luna)
Viene la paz de un anuncio en neón azul.

-Tú atrás, dos días atrás en el recuerdo-

El ácido no corre más que tus palabras y tu anotación a pie de pagina: "¿no te parece que deberíamos dejar de vernos?".
La verdad es más estrecha de lo que podemos imaginar, es lo que miro a través del vidrio del "Blue bahía" ( el baresucho ese).
Por aquí pasa el sol en las mañanas, pienso, mientras describo la trayectoria del astro con un dedo en el cristal. Por aquí, no he encontrado nada, por aquí el bicho amarillo sale y pasa de largo.
Y sigue,

la noche,

sigo sin astros y me digo:

Será, que me falta sentir de nuevo esa eternidad de tus senos,

(Es el alcohol, pienso)

Por qué será que no me quemo,

por qué será que quiero que me quemes.
La fortuna para el desaparecido y el desamparado tiene nombres raros "Sol de media noche"; te haces llamar mientras tomas los restos de mi vaso casi vació.

(Madre fortuna, pienso)

Ese no es tu nombre real, digo, tratando de distinguir tu silueta a contraluz, con mi pupila bailando entre lo grande y lo pequeño de tu cuerpo.
Quémame,
te digo,
pensando en que no hay otra noche más que ésta.
Y sigo el destello de color rojo que deja tu pelo.

"¿ De verdad es lo que quieres?" , me preguntas.  Contesto que pido todo; que me quiero en cenizas, que por hoy no importo, que no importa nada mientras dure la noche.

Sólo persigo el destello rojo, tu mano asegura que mis pasos te sigan; y digo bien mis pasos.

"Cariño, te voy a llamar Amor", sólo ésta noche, ¿te parece?. Y no delato en lo cursi que me parece el comentario. Hoy nada importa, nada importa; me digo mientras me pierdes con un beso de éxtasis.


(Hoy debe ser primero de Enero.)

Será que el año paso ayer, tus promesas parecen volutas de papel y nimiedades, comparadas a cuando me deleitas con el verso de tu cuerpo.
¿Te conté alguna vez que me gustan las flores rojas?
¿Bien vivas y bien abiertas en el pecho y en la boca?

"¿No vendrá nunca el sol aquí, verdad?" me dices, mientras abres la segunda botella de Wisky.

(Y yo, pienso en que te iras en cuanto termine todo el efecto.)


Nunca, pienso; no puede venir el sol a quitarme lo que el sol no pudo. Y también pienso en la absurda idea de correr tras la luna para que el sol no nos alcance, y pienso en la eternidad de un par de gotas de alcohol recorriendo tu piel desnuda.
Sorbo, sorbo....Sé que no volveré a verte, te digo.

Tu frío me envuelve, tu frió y tu mirada perdida, tus cadenas de besos escarchados que me anclan a una silla vacía que nos recibe como a semejantes en condición, tú y el desinterés con el que haces brotar mi sangre con tus dientes...
Tú,
 destrózame con tus entrañas, que no soy más que una débil ramita de bambú entre tus manos

...Tú, sin nada más que te cubra que una botella medio vacía; alimentas a tragos tu libido, mientras te dejas caer en la cama...
(me llamas)


...Tú, de piel de bronce y ojos claros, sonríes y me miras mientras quitas las marcas de labial de mis ingles; tú, te quedas callada y sólo sigues tu trayectoria lunar por mi cuerpo.

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